Esta es, probablemente, la entrega más práctica de la serie hasta ahora.
El AI Act no solo exige que tus sistemas de IA funcionen bien. Exige que puedas demostrarlo. Y eso significa documentación técnica concreta, registros de funcionamiento, instrucciones para los usuarios y un sistema de gestión de calidad detrás.
Por qué la documentación importa tanto como el sistema en sí
Ante una inspección, nadie te va a pedir que abras el código del modelo. Te van a pedir que enseñes los documentos que demuestran que sabes qué hace el sistema, qué riesgos tiene identificados y cómo los gestionas. Sin ese papel, el sistema más seguro del mundo no te protege de una sanción.
Los cinco documentos que exige el reglamento para alto riesgo
El primero es la documentación técnica del sistema: qué hace, cómo se entrenó, con qué datos, y qué limitaciones tiene conocidas. El segundo es el registro de funcionamiento, un histórico que permite reconstruir qué decisiones tomó el sistema y cuándo. El tercero son las instrucciones de uso para quien opera el sistema dentro de tu empresa. El cuarto es la evaluación de conformidad, que certifica que el sistema cumple los requisitos antes de ponerlo en marcha. Y el quinto es el sistema de gestión de calidad que envuelve a todo lo anterior: los procedimientos que garantizan que esta documentación se mantiene actualizada, no que se hizo una vez y se olvidó.
El ejercicio de esta semana
No hace falta redactar los cinco documentos de golpe. Hace falta un ejercicio más simple: para cada sistema de alto riesgo de tu inventario, responde con sinceridad si tienes algo, aunque sea parcial, de cada uno de estos cinco puntos. Lo habitual es tener alguna instrucción de uso y nada más. Eso ya te dice por dónde empezar.
Lo que suele fallar en la práctica
La mayoría de las PYMEs no tienen un problema de voluntad, tienen un problema de formato. Existe información dispersa en correos, en conversaciones con el proveedor, en la cabeza de una persona concreta. El trabajo no es crear esa información desde cero, sino ordenarla y ponerla en un documento reconocible.
Por dónde empezar
Reúnete esta semana con los responsables de recursos humanos, operaciones y tecnología. Haz la pregunta directa: ¿qué documentación tenemos de nuestros sistemas de IA? Escribe la lista. Con esa lista en la mano, el resto del plan se construye en horas, no en semanas.
Continúa con la guía sobre proveedores y responsabilidades antes de contratar o renovar una herramienta de IA.
¿Tu empresa tiene documentación técnica de sus sistemas de IA? Sí, no, o "habría que mirarlo" también cuenta como respuesta.
- Reglamento (UE) 2024/1689
- Consejo de la UE: simplificación y nuevos plazos de alto riesgo
- Recursos y guías de AESIA
Contenido informativo. No sustituye asesoramiento jurídico adaptado al caso concreto.
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